Hablando sobre los aspectos estéticos de Pré Catelan el arquitecto de interiores Pierre Yves Rochon ha creado un concepto sorprendentemente moderno en contacto con su entorno, preservando la elegancia de la casa: “Para encontrarse en un lugar prodigioso, al aire libre, en la tranquilidad del Bois de Boulogne, en París, y allí disfrutar de la cocina de un gran chef, mientras saborea la arquitectura del edificio “.  
Verde, negro, blanco y plateado son los colores dominantes: verde, como un detalle a la vegetación exterior, negro, blanco y plateado intercalados para marcar espacios, realzar detalles, pilastras y bajorrelieves. El mobiliario, al girar en armonía u oposición con la arquitectura del edificio, tradicional y moderno, acentúa así esta impresión de pureza y ligereza.
Un ambiente elegante y audaz para la cocina del chef Frédéric Anton, cuyo trabajo ha sido consagrado por una tercera estrella en el Guide Rouge.

Inaugurado en 1856, Le Pré Catelan se convirtió rápidamente en un éxito rotundo: el sitio bucólico, la calidad de las orquestas y el refinamiento de las partes lo convirtieron en uno de los lugares más populares de la capital.
Colette y Gaston Lenôtre se apoderaron de Le Pré Catelan en 1976 y convirtieron sus salas de recepción en uno de los mejores lugares para eventos de la ciudad, particularmente conocido por su cocina de alta gama.
Desde 2011, Le Pré Catelan ha sido uno de los establecimientos y marcas de prestigio de Sodexo.

En 2007, gracias al talento del chef Frédéric Anton, el restaurante Le Pré Catelan recibió 3 estrellas en la Guía Michelin.

LA COCINA DE FREDERIC ANTON


El chef Frédéric Anton es impulsado por una pasión por la cocina y un gusto inmoderado por la calidad y la belleza. Su cocina es una “cuisine d’auteur”, (cocina de autor) compleja sin ser complicada, brillante pero no demostrativa.
Sus composiciones muy gráficas y modernas proponen el mismo producto en una variedad de presentaciones.
Cada plato es, ante todo, una fuente de asombro para los ojos y una euforia aromática que culmina en una explosión de sabores, un encuentro, un diálogo, una aventura, un mundo imaginario: una cocina tan fuerte como la certeza.


El chef Frédéric Anton propone una cocina a la vez sutil y generosa, que revela lo mejor de cada ingrediente, exaltando aromas y sabores.

El lugar ideal para deleitar al paladar del #ViajeroDelMundo.